Ricardo tomó el Pablo en la Panamericana, frente a la residencial Leguía. Renegó porque era uno de los ómnibus más lentos. “Atrás hay asiento” le dijo el cobrador. Ubicó el lugar vacío y junto a él, distinguió a Juan, un viejo amigo. Caminó hacia el fondo con el carro en movimiento, observando rostros y topándose con ojos que lo miraban al pasar. Le divertía siempre ver quien se había bañado y quien no y pocas veces veía caras bonitas.- Más allá compare
- ¡Habla!, ¿cómo estás, que es de tu vida?
- Ahí tranquilo. Y tú cómo estás?
- Ahí bien, dándole.
- ¿Y en que ciclo vas ya?
- En el octavo. Y en el séptimo y en el sexto. ¿Y tú?
- En el décimo. Y en el noveno y en el octavo. Jaja
- ¿Y qué novedades? ¿Que es de Oscar?
- Ese webón tiene su hembrita y con ella nomás para.
- Jaja. Creo que esa siempre fue su meta desde que estábamos en la academia, conseguir hembrita
- Sí ps, siempre andaba detrás de las chibolas, a todas les hablaba.
- Pero al menos tiene jerma. Tú seguro que hasta ahorita nada. Eras el mas cabro con las jermas.
- Jaja. Anda mierda.
- Sí oe, me acuerdo que te gustaban dos, una gringuita y una peliroja media rayada, que nunca te les mandaste. Después cuando la pelirroja se cambió a la pre, hasta allá te ibas, pero sólo para verla de lejos.
- Jaja. Sí, pero ahora ya tengo.
- ¿Sí? Y qué tiempo tienen.
- Dos meses
- Ah, o sea que recién te animaste.
- Nada. Ya he tenido otros agarres antes de ella... Tú webon, me acuerdo que Tatiana andaba templadaza de ti y tú nada.
- ¿Quién Tatiana?
- No te acuerdas. La flaquita que tenía su hermano mellizo. Que nos invitó para su cumpleaños en Bancarios.
- Ah ya!. Ah sí. Sí me acuerdo. Bonita. Pero era muy flaca. Yo flaco y ella flaca, imagínate, qué íbamos a parecer.
- Anda webon. Me acuerdo que su viejo llegaba a verla en un carraso.
- Jaja, o sea que era un buen partido.
- Jaja. Claro ps. Ella ahora está estudiando en la Usat.
- Sí me acuerdo de ella. Una vez yo estaba en la biblioteca leyendo y se sentaron frente a mí, ella con Cintya, con la que paraba, te acuerdas. Me hicieron la conversa y me preguntaron si tenía enamorada y cuando les dije que no, me dijeron: pero ya deberías andar buscando y Cintya me señaló con sus ojos a Tatiana y ella me miró sonriendo. Ta mare, ¿al menos me la hubiese agarrado no?
- Claro ps cojudo
- Así como tú ¿no webón?... Lo que pasa es que yo en ese tiempo andaba templadazo de Alejandra. ¿Te acuerdas de ella? La faraona le decían.
- ¿La faraona?. ¿Quién?
- No te acuerdas. Una que estuvo sólo dos meses. Resultó ser una mañosa. Una tremenda jugadora. Tenía su enamorado y aún así me dio entrada. Ya ni me quiero acordar de ella.
- Ah ya. ¿Una quijadona con buen culo que llegaba a verte a la salida?
- Sí ella. Un Domingo después de dar examen salimos juntos y así por así me dijo “Uy. Chau” y se alejó de mí para irse de la mano de un manganzonazo.
- Jajaja, que buena, o sea que se vaciló de ti y nunca nos contaste. Te puso los cachos.
- A mí no, al pata. No les conté por el roche ps... Ella sólo quiso agarrar conmigo, desde la primera vez que conversamos. Después lo tuve claro. Pero me cagó. Anduve mal. No podía creer que sea tan falsa. Esperé une semana a que venga a darme una explicación, pero nunca llegó. Después, tanto me habré templado de ella, que averigüe donde vivía y fui a buscarla, pero nunca me recibió. Sus hermanitos me preguntaban de parte de quien, les decía mi nombre, luego entraban y cuando salían, me decían no se encuentra.
- Te negaba.
- Sí. Ahora la veo chambeando en un estudio fotográfico en Balta. Pero ya para qué acercarme a ella, eso fue hace más de cinco años, aunque a veces lo pienso.
El cobrador se acercó a ellos haciendo sonar varias monedas. Pagaron su pasaje. La radio estaba prendida y se escuchaba una salsa que se mezclaba con el ruido estridente que hacía el motor del ómnibus. Reanudaron su conversación.
- Y ya no juegas play station, pachallo?
- Sí, me compré uno.
- Ah o sea que ahora te envicias solito.
- No, con la máquina, jaja. ¿Te acuerdas cuando todas las noches pagabas la media hora, pachallo?
- Sí, sí, sí, pachallo, todas las noches te hacía el mismo gol de sombrerito... ¿Oe y estás jugando fulbito?
- Webón, casi todos los días después de clases. Aquí traigo mi chor.
- Ta que yo a las quinientas juego. Ustedes en ingeniería son puros hombres no?. Pobrecitos.
- Sí, en mi aula sólo hay dos mujeres. A veces también jugamos poker, un día con una quina, gané cincuenta lucas.
- Chesumadre, con razón han empezado a pintar las bancas con tableros de damas, viciosos de mierda.
- Jaja....Oe y te acuerdas de Rosela y de Patty.
- Claro. A la Paty siempre la veía en enfermería. Ya no la veo.
- Ya terminó.
- Ah ya terminó...Oe, yo cada vez que la veía me acordaba de ustedes y me arrepentía...
- ¿Por qué?
- Porque tuve para estar con ella, pero por respeto a ustedes que eran mis patas y sabía que andaban templadazos de ella no me la agarraba.
- Quien yo!
- Tú también webón, no te hagas. A mi la Patty me vacilaba, pero era muy chibola y me espantaba su comportamiento.
- Recién salida del colegio ps. Oe pero yo nunca estuve templada de ella.
- Oe Juan no te hagas ps. Quieres que te haga recordar, tú con Óscar y el gordo Jhonathan sobre todo, andaban templados de ella, no jodas. Oe yo cada vez que la veía en aulas ya más madura con su jean apretadito y su cabello ondulado siempre suelto me hacía decirme que webón. Me acuerdo que una vez en la academia ya me estaba animando por agarrármela. Se iba a verme al aula al receso para conversar y un día fuimos al cafetín. Estábamos parados tomando gaseosa y entonces se me pega bastante y mete su pierna entre mis piernas. A mí me gustó eso. Pero me di cuenta que lo hizo por que al frente se acercaba Alejandra. Ella se paró al frente de nosotros y me llamó sonriendo.
- Le aburrió su enamorado y se fue a verte, jaja.
- Sí webón. No seas cruel ps mierda. ¿Y sabes lo que hice yo webón? La arrime a Paty con mi brazo a un lado para poder zafarme porque ya me tenía bien amarrado y sin decirle nada me fui con Alejandra. Era una semana que no venía a verme.
- Pobrecita.
- Sí. Así de templada andaba la Paty y no sé porque chucha te estoy contando, me ha dado cólera recordarlo, a veces nosotros no sabemos si estamos haciendo lo correcto, nos dejamos llevar nomás conchasumadre. Nunca más se me acercó la Paty.
- Sí ps... Pero las jermas más ricas de la Adeu andaban templadas de Ángel Barba ¿te acuerdas?
- Ah sí. Me acuerdo que Lucianita andaba templada de ese webón. Una vez me acuerdo que en clases me peñizcó el brazo de pura ansiedad. Yo voltee a verla porque dije: no, acá me desconozco, pero me pidió disculpas con los ojos brillosos puestos en el profe, que movía sus rulos frente a toda el aula. Oe pero el año pasado la vi en bola, tú la viste.
- Sí, qué y no adivinas de quien es el hijo.
- No. No me jodas webón, ¿del profe?. Ta que estúpida. O sea que en todo este tiempo estuvo detrás de él.
- Si ps. Oe pero dicen que el profe tiene más de cuatro hijos.
- Seguro las jermas se le regalan ps, el profe era piedrón.
- Sí debe ser y con una jerma como Luciana yo no lo dudo hermano, no me aguanto, me vengo adentro calatito.
- Jajaja. Sí. Luciana tenía un cuerpo excelente. 90, 60, 90. Yo anduve un tiempo con ella. Me gustaba su amiga Clara.
- Te gustaba la china. Con razón. Nosotros pensábamos que andabas perdiendo tiempo detrás de Luciana.
- No. Clara era bacán. Me gustaba su forma de ser, bien tranquila y a la vez alegre. Me escribía Tqm en todas mis separatas, a veces hasta quería llenar todas las hojas de mi cuaderno. Me acuerdo que nos sentábamos los cuatro con Norbel. Pero después de la nada un día, se sentaron en la primera banca y Clara empezó a ser esquiva conmigo.
- Sí me acuerdo que Norbel te fregaba con la china. Yo no lo creía porque a la firme, no pasaba nada con ella.
- Sí no. Pero yo soy así compare. A veces me enamoro de las jermas por su interior, por lo que son.
El Pablito se detuvo en los exteriores de la Universidad. Ricardo y Juan siguieron hablando mientras bajaban. Eran las 3 y 30, tarde para Ricardo, temprano para Juan.
- ¿Oe y con quien sales a chupar?
- Ahí con mis patas del aula. Tengo patas que viven en los pueblos y a veces me llevan a un matrimonio o un bautizo y me amanezco chupando.
- Uy en los pueblos ni que decir, comida y cerveza por montón.
- Y tú con quien te juergueas, o te has convertido en un pisao.
- Ta que no se si adivinaste. Yo estoy casado y con hijo.
- ... Te casaste y no invitaste a la boda webón.
- A nadie. Fue por civil en caleta. Pero te invitaré al bautizo de mi hijo ps. Es en pueblo.
- Uy bacán, espero la invitación entonces. Yo me voy por aca. Nos vemos cuídate.
- Nos vemos brother, cuidate.
Juan caminó hacia el pabellón de aulas deseando que el profesor no haya llegado para irse a jugar fulbito con sus patas. Ricardo, en cambio, ni bien se aproximó hacia su facultad experimentó otro tipo de nostalgia, una más dolorosa. Pensó en la chica de la que se ha enamorado recientemente. Cinco años estudiando con ella en la misma aula y recién la había conocido. Triste, se dijo: “Hoy tampoco la veré”.
1 comentario:
Valió el curso de redacción broder jejejeje, esa historia de hombres, de malas jugadas y ...las que no nos las jugamos.
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